La verdad es que nos lo planteamos en plan "duro", pues queríamos hacer el trayecto sin atajos ni ayudas tipo ferrocarril o barco, y con un trayecto largo, y así lo hicimos, pues subimos por Noruega y bajamos por Finlandia y Repúblicas Bálticas.

En total, más de 12.000 km en 18 días, a los que añadimos 4 días de descanso más o menos distribuidos, lo cual viene francamente bien, he de decir.
En definitiva, salimos de Madrid y nos dimos una primera galopada hasta Poitiers, sufriendo los rigores del verano en Francia, donde estuvimos mucho tiempo a 41 grados centígrados. Quisera en este sentido agradecer los consejos de Javiersen en cuanto a equipamiento, pues gracias a llevar chaqueta de verano se pudo soportar semejante "horno".
Las etapas subsiguientes fueron algo más moderadas y permitieron alguna visita camino de Brujas, donde nos tomamos el primer día de descanso. Se peuden elegir muchas alternativas, pero desde luego Chartes y Rouen merecen la pena, con impresionantes iglesias góticas que sólo la campiña francesa podía financiar
Qué os voy a decir de Brujas, con sus múltiples rincones llenos de encanto...
Los siguientes puntos de paso en nuetra ruta fueron Lübeck y Copenague...
...aunque lo que nos apetecía de verdad era llegar de una vez a Noruega, en particular a Bergen, donde llegamos pasando por Góteborg y el laberinto de carreteras, túneles y fiordos del sur del país. Cuidado con extender la jornada, que es muy posible que os encontréis con que la carretera termina al borde del mar y que hayáis perdido el último ferry....os aseguro que nos acordamos de Garmin de de toda su familia varias veces!!! Por cierto, repasad muy bien los recibos de los ferry, que más de una vez se equivocaron y nos cobraron de más!!
En cualquier caso, los paisajes que empezaban a verse merecían el esfuerzo...(el del casco soy yo, es que llovía bastante je, je)
Y por fin llegamos a Bergen a las 2 de la mañana, depués de haber "rehecho" la cartografía y "jurado en arameo"...
Como os decía, allí descansamos un día, que nos vino muy bien para afrontar la parte más esperada del viaje, el recorrer toda la costa noruega hasta Cabo Norte....por fin!!!
Para ello escalonamos la ruta en cuatro etapas, con base en Trondheim, Mo i Rana, Narvik y el propio Cabo Norte (Honningsvag).
La sucesión de paisajes era sencillamente espectacular, aunque lamentablemente no había un "puñetero" lugar donde pararse a hacer una foto. La verdad es que se necesita un aparatito para llevar la cámara en el casco y accionarla guiñando un ojo...je,je
...y en ésta no me pude resistir, me paré en mitad de la carretera y me jugué el tipo, ya me dirés qué os parece...
...y seguimos y seguimos, y superamos el Círculo Polar Ártico...la meta parecía cada vez más cercana...
La altura de la vegetación iba poco a poco disminuyendo, y todo acabó convirtiéndose en un páramo donde la carretera serpenteaba....
...y, por fin, llegamos a la meta...nos faltó llevar la bandera
En fin, no quiero aburriros con demasiado relato. La vuelta la hicimos como os he comentado por Finlandia, con un paisaje más monótono..ya sabéis bosque/lago/bosque/lago, etc., donde nos cayó el diluvio universal durante más de 7 horas seguidas, pero sí nos permitió hacernos una foto con los dichosos -y no muy inteligentes, dicho sea de paso-, renos...
Lo triste es que no vimos un alce, aunque quizás sea mejor así, teniendo en cuenta los sustos que dan al cruzar la carretera "a su bola".
Las Repúblicas Bálticas, salvo Tallin y alguna otra excepción, nos desilusionaron bastante. Sí cabe reseñar, en cambio, Kaunas, que tiene un casco histórico interesante...
Cosa bien distinta fueron Varsovia y, sobre todo, Cracovia, con un muy buen ambiente y buen nivel en cuanto a la música que se oía por las calles, donde abundaban jóvenes violinistas o cantantes de muy, muy buen nivel, suponemos que estudiantes de música que se ganaban unos dinerillos muy merecidos durante el verano
Finalmente, pasamos por Praga (donde no me voy a detener, pues es muy conocida), Karlovy Vary -balneario del Imperio Austro-Húngaro que aún conserva gran parte se se pretérito esplendor, y Roteburgo, que sinceramente os recomiendo para un plan romántico...
En definitiva, espero no haberos aburrdido demasiado, y quedo a vuestra disposición si tenéis intención de hacer algo parecido.
Un abrazo y hasta pronto







Jo, me has dado el día, espero ver la situación económica para el año que viene y pediré públicamente los road-books y demás consejos que me pudierais dar, ya que espero no jubilarme moteramente sin hacer este viaje.
Socio de número del Club Touring.



