Rocio
Publicado: 23 May 2007, 02:49
Un año más llega Pentecostés y un año más me voy a la Romería de la Virgen del Rocio, ... ya sabeis porque no voy al Circuito de Albacete, pero para mi esto es mucho más importante.
Me acordaré de todos vosotros en mis peticiones a La Blanca Paloma, especialmente de aquellos que por unas u otras circunstancias, lo han pasado peor este año o lo estan pasando, ya sea por causa de enfermedades, accidentes, o que por cualquier otra circunstancia esten pasando un momento dificil.
Aunque a muchos os suene el Rocio como una gran fiesta y sólo eso, el Rocio es algo más De entrada quiero dejar claro la única contestación posible : El Rocio es la Virgen. La Romería, la hermandad, la fiesta, …. todo lo demás tiene su única explicación y su exclusivo sentido en esa Blanca Paloma que sintetiza los más profundos significados de la devoción mariana de nuestra tierra.
Sí,… es cierto que, como en todo hecho religioso, hay un pueblo detrás y delante de la Señora de las Marismas. Pero Ella y sólo Ella, es el vínculo que en los más esplendorosos momentos de gozo, de alegría sentida, de conmoción, de dudas o de tristeza, es capaz de transportar hacia el límite de lo divino, y de inundar los corazones de profundos sentimientos espirituales.
El Rocio es la Virgen, lo repetiré una y mil veces. Este es el Rocio intangible; el que no se puede, ni se debe tocar ni cuestionar. Ante el que sólo cabe la veneración profunda o una respetuosa contemplación. Lo demás, … lo demás es poco o nada, lo demas como dice la sevillana "es obra humana", sujeta a defectos y errores que no me corresponde calibrar. Por encima de ellos hay siete siglos de permanencia, que aseguran la vigilante pupila celestial que vela, día a día, por ser signo de autenticidad y de vida…
Para el que no conozca el Rocio, o incluso para el que lo conozca de manera superficial o anecdótica, la Romería, el camino, el angelus, la misa de alba, la aldea, la presentacion de hermandades, el rosario, la procesión, y… todas las manifestaciones en torno a la Blanca Paloma, pueden quedar en una expresión festiva con tintes religioso-paganos. Pero nada más lejos de la realidad, el Rocio nace hace cientos de años, en torno a una devoción mariana, que cristaliza en el culto y advocación a la Virgen de las Rocinas. Nace como devoción, como demanda de protección y amparo, y así se conserva con independencia de los avatares externos de la fiesta.
Este es el hecho incontrovertible: El Rocio es la Virgen y en ella se miran los rocieros. Que esta devoción se vive con alegría, es indudable, porque es alegre encontrarse con los hermanos, porque es alegre comunicar con otros hombres cercanos y lejanos, que participan del comun amor a la Señora; porque es alegre encontrarse cerca de la Virgen, visitarla, rezarle, hablar con ella, llorarle, piropearla. Porque al Rocio se va a ver a la Virgen, a saludarla con la hermandad, a cantarle alabanzas en el Rosario, a participar con ella en la Santa Misa de Pentecostés, a verla "navegar" por las arenas en una procesión sobre hombros apretados en la jubilosa lucha por portar a Maria.
Así cada momento, cada gesto, cada detalle, aparentementemente profanos, pueden revestirse del más profundo sentido creyente. Los componentes más externos, más folcloricos, pueden desvelarsenos, de esta manera, como mediaciones que remiten siempre más allá de sí, que apuntan mucho mas alto y mucho más hondo.
Las propias sevillanas lo ponen de manifiesto, como aquella que decía
"si la amapola rezara,
de rodillas iba a rezarte
y si la arena alumbrara
el camino iba a guiarte
si ojos tuviera la jara
no pararía de mirarte
si el eucalipto cantara
ronco estaría de cantarte
si la rosa y el jazmin
amor pudieran sentir
un beso se arrancarían
"pa" plantarlo en tu jardin
¡ Rocio del alma mía !.
¿Qué si hay copas? ¡ Pues claro que las hay ! también habrá fiesta y risas, como habrá contactos humanos, y emociones, y lágrimas, que a veces no tendrán nada que ver con el ambiente rociero, como habrá curiosos, e incluso equivocados que vayan al Rocio sin más pretensión que una diversión, - que por otra parte pueden encontrar en cualquier otro sitio -. Pero esos no son rocieros, ni "su rocio" es el Rocio.
Ya lo decía la letrilla : "Para ser buen rociero, primero hay que se cristiano, …."
Perdonad el sermón y tanto a creyentes como a no creyentes, os tendré presentes en mis oraciones, especialmente- vuelvo a decirlo- a los más necesitados por unas u otras circunstancias.
Un abrazo a todos y por ultimo
¡Viva Maria Santisima del Rocio!
¡ Viva Esa Blanca Paloma!
¡Que Viva la madre de Dios!
Me acordaré de todos vosotros en mis peticiones a La Blanca Paloma, especialmente de aquellos que por unas u otras circunstancias, lo han pasado peor este año o lo estan pasando, ya sea por causa de enfermedades, accidentes, o que por cualquier otra circunstancia esten pasando un momento dificil.
Aunque a muchos os suene el Rocio como una gran fiesta y sólo eso, el Rocio es algo más De entrada quiero dejar claro la única contestación posible : El Rocio es la Virgen. La Romería, la hermandad, la fiesta, …. todo lo demás tiene su única explicación y su exclusivo sentido en esa Blanca Paloma que sintetiza los más profundos significados de la devoción mariana de nuestra tierra.
Sí,… es cierto que, como en todo hecho religioso, hay un pueblo detrás y delante de la Señora de las Marismas. Pero Ella y sólo Ella, es el vínculo que en los más esplendorosos momentos de gozo, de alegría sentida, de conmoción, de dudas o de tristeza, es capaz de transportar hacia el límite de lo divino, y de inundar los corazones de profundos sentimientos espirituales.
El Rocio es la Virgen, lo repetiré una y mil veces. Este es el Rocio intangible; el que no se puede, ni se debe tocar ni cuestionar. Ante el que sólo cabe la veneración profunda o una respetuosa contemplación. Lo demás, … lo demás es poco o nada, lo demas como dice la sevillana "es obra humana", sujeta a defectos y errores que no me corresponde calibrar. Por encima de ellos hay siete siglos de permanencia, que aseguran la vigilante pupila celestial que vela, día a día, por ser signo de autenticidad y de vida…
Para el que no conozca el Rocio, o incluso para el que lo conozca de manera superficial o anecdótica, la Romería, el camino, el angelus, la misa de alba, la aldea, la presentacion de hermandades, el rosario, la procesión, y… todas las manifestaciones en torno a la Blanca Paloma, pueden quedar en una expresión festiva con tintes religioso-paganos. Pero nada más lejos de la realidad, el Rocio nace hace cientos de años, en torno a una devoción mariana, que cristaliza en el culto y advocación a la Virgen de las Rocinas. Nace como devoción, como demanda de protección y amparo, y así se conserva con independencia de los avatares externos de la fiesta.
Este es el hecho incontrovertible: El Rocio es la Virgen y en ella se miran los rocieros. Que esta devoción se vive con alegría, es indudable, porque es alegre encontrarse con los hermanos, porque es alegre comunicar con otros hombres cercanos y lejanos, que participan del comun amor a la Señora; porque es alegre encontrarse cerca de la Virgen, visitarla, rezarle, hablar con ella, llorarle, piropearla. Porque al Rocio se va a ver a la Virgen, a saludarla con la hermandad, a cantarle alabanzas en el Rosario, a participar con ella en la Santa Misa de Pentecostés, a verla "navegar" por las arenas en una procesión sobre hombros apretados en la jubilosa lucha por portar a Maria.
Así cada momento, cada gesto, cada detalle, aparentementemente profanos, pueden revestirse del más profundo sentido creyente. Los componentes más externos, más folcloricos, pueden desvelarsenos, de esta manera, como mediaciones que remiten siempre más allá de sí, que apuntan mucho mas alto y mucho más hondo.
Las propias sevillanas lo ponen de manifiesto, como aquella que decía
"si la amapola rezara,
de rodillas iba a rezarte
y si la arena alumbrara
el camino iba a guiarte
si ojos tuviera la jara
no pararía de mirarte
si el eucalipto cantara
ronco estaría de cantarte
si la rosa y el jazmin
amor pudieran sentir
un beso se arrancarían
"pa" plantarlo en tu jardin
¡ Rocio del alma mía !.
¿Qué si hay copas? ¡ Pues claro que las hay ! también habrá fiesta y risas, como habrá contactos humanos, y emociones, y lágrimas, que a veces no tendrán nada que ver con el ambiente rociero, como habrá curiosos, e incluso equivocados que vayan al Rocio sin más pretensión que una diversión, - que por otra parte pueden encontrar en cualquier otro sitio -. Pero esos no son rocieros, ni "su rocio" es el Rocio.
Ya lo decía la letrilla : "Para ser buen rociero, primero hay que se cristiano, …."
Perdonad el sermón y tanto a creyentes como a no creyentes, os tendré presentes en mis oraciones, especialmente- vuelvo a decirlo- a los más necesitados por unas u otras circunstancias.
Un abrazo a todos y por ultimo
¡Viva Maria Santisima del Rocio!
¡ Viva Esa Blanca Paloma!
¡Que Viva la madre de Dios!