La semana pasada recibo un privado de un socio cordobés en el que me indicaba que tenía para Rafa Bocero y para mí los regalos de Navidad del club y se ofrecía a entregárnoslo cuando fuese posible. Pues bien, le respondo sin pensar en nada más que le quedaba agradecido y ya nos pondríamos en contacto. Se lo transmití a Bocero y no le dí más importancia, aunque me extrañó la forma de hacer llegar dicho regalo, pero de ahí no pasé.Pocos días después tengo conocimiento a través de terceras personas que frecuentan una red social concreta, que pocos días antes de recibir yo el privado indicado se había realizado una reunión de fin de semana en Córdoba y a la que habían asistido socios de Málaga, (casi en pleno), de Madrid, Albacete y creo que también de Ciudad Real. Desconozco realmente el motivo concreto de dicha quedada, (al parecer ofrecer cariño a una mujer de socio cordobés que lo había pasado realmente mal en los últimos meses). Hasta aquí todo legítimo, cada uno se reúne con quien quiere, (de hecho existe el refrán castizo que dice que "Dios los crea y ellos..."), ahora bien, espero que comprenderéis que viniendo a mi ciudad, avisando a socios cordobeses, socios que a diferencia de mi costumbre de invitarlos a cada reunión que tenemos en Córdoba, nada indicaron sobre la asistencia de más amigos que frecuentamos reuniones locales, y por ello me sentí dolido por el detalle de no comunicar la reunión a personas que nos hemos distinguido por unir, agrupar y respetar a los amigos siempre que hemos tenido oportunidad de ello.
Pero repito y me adelanto a posibles justificaciones, cada uno se reúne con quien desea, ahora bien, se puede hacer con buen o mal estilo.
Lo que ya me parece un plus de menosprecio a quien no creo que lo merezca, es que reuniéndose con varios socios y sus mujeres cordobeses, encima se traigan para Bocero y para mí unos regalos navideños que no se tiene la delicadeza de entregar en mano, (estaban a pocos kilómetros de nuestra casa, que bien conocen por haber dormido y festejado en ella con frecuencia), y se hace recadero de la entrega a un socio cordobés que no tendría que haberse visto "obligado" a ello, ya que nos hubiese tenido que decir que a él lo invitaron y a Bocero y a mí...no.
En fin, intento echar la vista atrás para encontrar alguna justificación a este menosprecio, buscando la ocasión en que yo haya dado motivo para ser dejado de lado en mi ciudad y con la colaboración consciente, o no, de paisanos y amigos.
Insisto, no tengo que ser invitado a la fuerza donde no se me quiere, ahora bien, lo que guardo en mi corazón es el desprecio, menosprecio y casi ofensa personal que se me ha realizado. Sigo indagando en mi memoria qué he podido hacer para recibir ese trato.
Bueno, tras quince años de pertenencia a este club, habiendo estado en Villoldo en su reunión fundacional, habiendo vivido muy buenos momentos y habiendo visto como amigos y amigas morían en este lapso, entenderéis que sienta al club como algo muy propio, y por ello sigo siendo socio pese a mis pocas asistencias últimas, (70 € no me saca de pobre, ni me hace menos rico), pero lo que no podrá evitar nadie es que al final me queden buenos amigos y otros que al menos han demostrado serlo menos...
Punto final, y nos veremos cuando todos queramos.
P.D. como sé que el socio encargado a la fuerza, o no, leerá estas letras, ya le aviso que por el mismo conducto que le hicieron llegar el regalo para mí, por favor "return to sender".

Socio de número del Club Touring.


Fran Galan. Socio nº 27. K-1200 GT 2006 "La Moto"









