No tuve cosquillas en el estómago, ni un nudo en la garganta. También es verdad que Alberto fue despacito por “petición popular” (yo y yo misma). Y me agradó mucho volver a sentir la sensación de saber que somos mortales y que por ello, debemos aprovechar cada momento de nuestra efímera vida.
El día fue soleado. No hacía viento. Y fuimos hasta la playa de la Frouxeira, como la primera vez que Alberto me llevó en moto. Él no lo recordaba. ¡Estos hombres de memoria frágil!...
Todos los que os habéis caído en alguna ocasión, seguro que soñaréis o rememoraréis, de vez en cuando, la inestabilidad, la angustia, el restregarse… de la caída. Son momentos difíciles de olvidar pero que como sea hay que superar. Vosotros, como grupo, como equipo, también tenéis “culpa” de mi superación. Graciñas por el cariño.
Así que estoy contenta
Espero veros pronto. Biquiños,
Esther












Joé Pater, amén de canónigo es usted un rapsoda....
Socio de número del Club Touring.


